
El Palacio Santa Clara fue el escenario de Desayuno con diamantes, una experiencia pensada para descubrir el universo de los diamantes desde la cercanía y el conocimiento compartido. En la intimidad de una de sus suites, Chocolates Pancracio acompañó a Marfil 1978 en un encuentro donde el lujo se vivió sin artificios, desde el detalle y la conversación.

Pureza, quilates y brillo marcaron el hilo conductor de la mañana, mientras los asistentes se sumergían en los secretos de una de las piedras más fascinantes del mundo. Para acompañar este recorrido sensorial, Pancracio presentó una cuidada selección de sus chocolates, integrados de forma natural en la experiencia.