En Pancracio entendemos el chocolate como una experiencia capaz de transportarnos más allá del sabor. Así nace The Sensorial Trip, una travesía que convierte nuestras tabletas más icónicas y nuestros nuevos lanzamientos en auténticos destinos sensoriales. Lugares imaginarios donde cada ingrediente, textura y matiz invita a viajar a través de los sentidos. La primera parada de este recorrido nos lleva a las Montañas Saladas, un paisaje de contrastes donde lo dulce, lo cremoso y lo salino conviven en perfecto equilibrio. Nuestra nueva tableta de Chocolate con leche, caramelo y flor de sal está diseñada para despertar el paladar desde el primer instante, con una combinación que sorprende y evoluciona en cada bocado.
En su base encontramos nuestro chocolate con leche al 42%, con el equilibrio justo entre dulzor, profundidad y cremosidad de cacao. Sobre él, el caramelo aporta carácter y complejidad. En Pancracio lo elaboramos mediante un proceso artesanal de caramelo seco, fundiendo el azúcar directamente al fuego, sin añadir agua. Es una técnica que requiere experiencia y sensibilidad, cuyo resultado es un caramelo puro, de tono ámbar intenso, con una textura crujiente y notas tostadas que aportan profundidad y persistencia en boca.
El contrapunto llega con la flor de sal del Delta del Ebro, seleccionada mediante un minucioso proceso de búsqueda entre distintas sales recolectadas en las Salinas de la Trinidad. En Pancracio apostamos firmemente por el producto de cercanía, priorizando ingredientes capaces de expresar el valor del origen y del buen hacer local. Esta flor de sal destaca por su frescura y delicadeza, y se integra en la tableta potenciando cada matiz del chocolate y del caramelo sin eclipsarlos.
El resultado es un auténtico juego de texturas y sensaciones: la cremosidad del chocolate se encuentra con el crujido del caramelo, mientras la sal aparece de forma sutil para amplificar sabores y aportar tensión al conjunto. Dulzor, tostado y salinidad dialogan en armonía, creando una experiencia sofisticada y adictiva.
Con esta creación revisitamos además uno de los grandes clásicos de Pancracio. Inspirada en nuestra icónica combinación de cacao y flor de sal —una de nuestras primeras recetas y una de las favoritas de nuestros clientes—, esta nueva tableta ofrece una interpretación más dulce, fresca y juvenil, sin renunciar al carácter refinado que define a la marca.